miércoles, 15 de abril de 2015

Fin de la historia.

La historia de mi conjunto de costura parece no tener fin y voy entrelazando una entrada con otra. Si recordáis, el lunes decía que os tenía que contar dónde había reubicado mi anterior conjunto de costura. Pues aquí lo tenéis. 


Vamos a hacer memoria. En noviembre me hice un costurero de viaje con boquilla (pinchando aquí lo podéis ver). Prometí hacerme complementos costureros a juego, pero entre una cosa y otra no he podido. ¡Pues ya está todo solucionado! Ni a mi costurero de viaje le faltan sus complementos ni mi anterior conjunto se queda sin uso. ¿A que el colorido le queda perfecto?


¿Alguna se ha dado cuenta del pequeño cambio que he hecho en el acerico? Su aspecto original era este:

Y ahora es así:


Pues sí, le he quitado el botón. Me daba mucho coraje cuando iba a pinchar una alfiler sin mirar y tropezaba con el botón. La idea la saqué de L'atelier de Lucía



Un día nos enseñaba una rosa que acababa de hacer y yo más que en la rosa me fijé en el acerico. Era muy parecido al mío pero con el centro resuelto de otra manera. Se lo comenté y le "robé" la idea. Ahora está mucho más cómodo para mi gusto. Una tontería, pero ¡qué cambio!

Y aquí está el costurero cerrado y ¡¡con todo dentro!! ¿A que no lo parece? Pues todo, todito está dentro guardado. 


Y esta historia de mi nuevo conjunto de costura ha terminado... de momento.

El próximo día os enseño el último encargo que he terminado y un avance de lo que me traigo entre manos. 

Muchas gracias por vuestras visitas y vuestros comentarios. Me quedo sin tiempo para visitaros, en cuanto pueda hago mi recorrido. 


lunes, 13 de abril de 2015

Conjunto completo.

El viernes pasado os decía que hoy os enseñaría el resto del conjunto que me he hecho a juego con el lapicero. Así que vamos allá.

A ver, todo comenzó cuando cambié mi costurero. El conjunto que yo tenía le daba una nota de color a la anónima caja de herramientas negra que yo usaba, pero los tonos malvas quedaban fatal con el costurero de madera pintando en tonos verdes y ocres.


Este era mi anterior conjunto, que en el costurero de plástico negro quedaba bien, incluso lo ennoblecía, jajaja. Pero en mi actual costurero quedaba horrible, vamos, que dolían los ojos. ¿A que sí? 


Así que busqué entre mis telas y vi que todavía me quedaba un poco de la que utilicé para mi caja guardabloques. ¿La recordáis?


El color de la tela principal no iba mal y como me figuro que cuando la caja guardabloques deje de cumplir su cometido (porque los bloques estarán en una colcha: algún día sucederá, un día lejano, pero sucederá), esa caja seguramente la usaré como costurero. Es así que las ideas encajaron y me he hecho este conjuntito. 


¿Seguimos con la historia? ¿Sí? Porque yo estoy agotada, ¡qué de prolegómenos!....

El cojunto tiene funda para las tijeras.



Un acerico sencillito, con forma de hexágono en honor al jardín de la abuela, pero más o menos rapidito de hacer.


Una cinta métrica,


Y una chorradita que se me ocurrió en el último momento. La caja de los alfileres desentonaba con esa pegatina medio despegada de la tapadera, con el precio a boli..., vamos, que no. así que la he forrado con la misma tela.


 Y por dentro la he decorado con washi tape.


Ahora mi costurero está más mono, ¿verdad?


Y alguna se preguntará qué he hecho con el cojunto en tonos malvas, no os preocupéis que ya tiene su sitio nuevo. ¡¡El próximo día os lo enseñó!! Un beso y muchas gracias por vuestros comentarios.

viernes, 10 de abril de 2015

Renovando mi conjunto de costura.

Hoy os quiero enseñar un lapicero que he hecho para mi mesa de costura. Hacía tiempo que quería hacerme un botecito para guardar los lápices, bolígrafos y demás útiles. Yo quería que se sostuviera bien, así que deseché la idea de hacérmelo de tela exclusivamente, pues aunque al acolcharlo coge cuerpo y se sostiene perfectamente, hay que tener cuidado de equilibrar todos los objetos que en él pongamos para que no se caiga. 

Luego pensé en hacerlo de cartonaje, pero no me convencía la idea de no poderlo lavar. Así que finalmente he optado por una solución sencillísima que reúne todos los requisitos que yo necesitaba.


Simplemente es un vasito de cristal que he forrado con esta telita. Los lápices se colocan sobre el vaso de cristal, así se deslizan cómodamente y además no hay que guardar el equilibrio con los útiles que le pongamos. 


Ni siquiera le he puesto base de tela, precisamente para lo mismo, para que no se desequilibre. 


Como veis, simplemente es un forro hecho a la medida del vasito de cristal. 


Este lapicero sólo es parte del nuevo conjunto que me he hecho para mi mesa de costura. Pero el resto os lo enseño el lunes, ¿vale? Hasta entonces, un beso y feliz fin de semana. 

miércoles, 8 de abril de 2015

Lo cómodo y lo incómodo.

Está claro que lo que para una es bonito para la otra es horrible. La belleza es un concepto muy subjetivo y depende de la apreciación de cada una. Y eso mismo ocurre con otros conceptos también escurridizos como lo cómodo o incómodo, lo normal o lo extraño, incluso lo alegre o lo triste.

En esto pensaba yo mientras hacía esta funda de móvil.


Y diréis, ¿y estos comederos de coco tienes mientras coses? Mirad, es que me pidieron una funda para el móvil que fuera cómoda. Pero lo mismo me dijeron cuando me han pedido otras fundas de móviles. La diferencia es qué es lo cómodo para cada una. En esta ocasión es: funda sin tapeta y sin cierre de ningún tipo. Lo cual en otras ocasiones ha sido totalmente descartado por su incomodidad. Curioso, ¿verdad?

La tela elegida finalmente fue la de las famosas muñequitas sin boca. Por el otro lado la funda ha quedado así.


Y por dentro así:


Si quieres una funda de móvil o cualquier otra cosa, ya sabes, escucho tus ideas para adaptarme lo máximo posible. 

domingo, 5 de abril de 2015

El complemento del disfraz.

¡¡Hola!! ¿Qué tal la Semana Santa? Os he echado de menos, pero es que por otros años sé que las visitas al blog en estas fechas caen en picado, así que me he tomado un respiro, he recargado pilas y vuelvo a la carga con un pedido muy especial. 


Son dos maletines que completan el disfraz de veterinaria de dos hermanas. La tela es la que ya me sirvió para la funda de una agenda de una farmacéutica (pinchando aquí la puedes ver). La mami y yo pensamos que era de lo más apropiada. 

Como los dos maletines son iguales, he incluido las iniciales de cada niña, y así no hay problemas. Mi gotita la he bordado al ladito.



El asa es de cinta de algodón negro, muy sufridito.


Para tirar de la cremallera he puesto una cinta de lunaritos con unas casetas de perros, los que tendrán que cuidar en sus juegos.


Como la tela es de tonos muy suaves he metido color en las cremalleras y el bies.


Y el interior es de loneta azul marino, que sabéis que uso mucho, pues es fuerte y sufrida. 


¡¡¡Y ahora a jugar con el equipo completo de veterinaria!!!

domingo, 29 de marzo de 2015

Otra feliz idea.

¿Cómo va ese Domingo de Ramos? Espero que muy bien, yo lo he tenido ajetreado, de calle, familia  y procesiones. Ahora mismo cansada y con la mente despejada, dispuesta a comenzar una nueva semana.

Hoy no os voy a enseñar un trabajo mío, sino de una amiga, que a pesar de no conocerla en persona, siempre sabe captar lo que quiero como si me conociera de toda la vida. Se trata de Eva de La feliz idea. Ella fue la encargada de dar una nueva apariencia a mi blog y diseñarme un mini yo hace ya un añito (te lo contaba aquí).

En esta ocasión he acudido a ella para hacerle un regalo a una amiga. En enero tuvo a su cuarto hijo y quise que tuviera un recuerdo mío especial. Como me suele pasar, tenía la idea, pero no tenía los conocimientos de diseño necesarios para convertirla en realidad. Así que se lo expliqué todo a Eva y.... ¡magia! Ha preparado un natalicio con la familia al completo. Ha quedado precioso y yo le estoy muuuy agradecida.

Si tienes facebook no dudes en echarle un ojo a sus mini yo, son un regalo chulísimo que se adaptan a muchas ocasiones. Los tienes pinchando aquí. Además, es muy divertido de ver, porque junto a cada mini yo puedes ver la foto que ha servido de inspiración. 


¿Os gusta tanto como a mí? Pues nada, ya sabéis dónde tenéis a Eva, que ella escucha nuestras felices ideas y les da forma.

domingo, 22 de marzo de 2015

De costureros, cestas, cajas y latas.

Ni siquiera recuerdo el tiempo que tengo pensada esta entrada, más de un año seguro. Últimamente no tengo mucho tiempo para coser, así que pocas novedades os puedo enseñar, con lo que creo que es un momento muy oportuno para que hablemos de los costureros. 

He cogido mis cajas de costura y me he ido al jardín a ponerlas guapas para las fotos. El cielo nublado me ha facilitado la tarea, no he tenido que refugiarme de la luz brillante ni de las sombras, así que en menos de una hora he tenido todo listo. ¿Empezamos? 

Mi primer costurero aún lo conservo... y lo uso. Yo tendría alrededor de 6 o 7 años y recuerdo haberlo llevado al colegio. Es un costurero muy pequeñito, siempre lo fue, incluso para las manos pequeñas de una niña. Lo tuve bien guardado hasta que retomé la afición por el punto de cruz en el invierno de 1994, ¿recuerdas la historia? Te la conté aquí. 


Aún hoy tengo reservada esta pequeña cestita para el punto de cruz. De hecho en ella guardo un cuadro que, aunque tengo abandonado, sé que algún día lo terminaré. 


De pequeña también llevé al colegio una caja de madera que era de mi madre y que ella a su vez también llevaba al colegio. Me encantaba, y hoy la guardo como un pequeño tesorito.


La tengo colocada junto la máquina de coser y en ella guardo algunos hilos.


Me impresiona ver que en el interior, en la tapa, todavía se pueden leer perfectamente las palabras que mi madre escribió de pequeña.


De mi madre también conservo otra caja que ella siempre ha usado como costurero, aunque en realidad me parece que es un joyero. Fue un regalo de reyes de cuando tenía 8 o 9 años, así que de principios de los años 40. 


Ella siempre cuenta que su padre la encargó a Barcelona y que le hizo muchísima ilusión. Es de esos objetos que he visto siempre en casa, a los que mi vista se ha hecho, que ni sabría decir si es bonita o fea, simplemente es el costurero de mi madre, el de toda la vida. 


Por el espejo y la llavecita yo más bien pienso que es un joyero, ¿no creéis? 


Y en la parte trasera tiene este sello. ¿Alguna de vosotras conserva una caja de la misma marca? Me encantaría descubrir que sí.


Para terminar con las cajas antiguas os enseño otra muy curiosa. Es pequeñita, también de madera. Y no sé bien si era de mi abuela o de su hermana. Se trata de una caja de cuchillas de afeitar y sobre la tapa una de las dos pintó sus iniciales, un dedal, hilo y aguja. Lo que pasa es que ambas hermanas tenían las mismas iniciales. 



Yo la tengo junto a la caja de labores de mi madre y en ella guardo las canillas. La etiqueta interior está intacta, y así la conservo.


¡Vámonos de nuevo al presente! Bueno casi, a 1999. Me compré este costurero y siempre fue comodísimo. Lo que pasa es que con los años el forro del interior comenzó a desteñir y lo tuve que dejar de usar. Un día que me coja con tiempo y ganas lo forro con una telita adecuada y le doy nueva vida. 


Después de este costurero cambié radicalmente de estilo. Fueron unos años que estaba todo el día de arriba para abajo, dando y recibiendo talleres de costura. Necesitaba algo práctico, que lo pudiera poner en el suelo si llegara el caso, que se limpiara rápidamente, que fuese muy sufrido. Así que me compré una caja de herramientas. Y acerté de lleno. Cumplía todos los requisitos que yo necesitaba en aquel momento.


No era muy coqueto, cierto, pero práctico al máximo.


Y ahora sí que llegamos al momento presente. Esta semana he dejado la caja de herramientas porque mi estilo de vida costurera ha cambiado y me apetecía tener sobre mi mesa algo más femenino. Me acordé de una preciosa caja de madera que mi hermana me pintó hace ya 20 años, pues mi regalo de cumpleaños de 1995 fue. La usé como caja de hilos de bordar durante mucho tiempo y en los últimos años la he tenido en mi dormitorio con las medias. Pero desde esta semana ocupa un lugar de honor en mi cuarto de costura. 


Tiene muy buena capacidad y una bandejita interior supletoria muy práctica.


Mi hermana fue muy detallista y pintó estas florecitas en las esquinas. 


Cada vez que mi hermana ve la caja dice: ¿y por qué pintaría yo estos muñecos? Seguro que la próxima vez que venga a mi casa lo vuelve a decir. Pues no sé, pero encajan perfectamente en mi cuarto de costura.


En la historia de mis costureros no me quiero dejar por atrás las cajas de latas. Pues como leí alguna vez por internet: ¿por qué venden costureros en la sección de galletas del supermercado? 


¿Y cuál es tu costurero ideal? 

Muchísimas gracias por vuestra compañía y vuestros comentarios, os deseo una muy feliz y costurera semana. 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...