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miércoles, 29 de enero de 2020

Modes4u, una fantástica colaboración.

Hola, hoy estoy muy contenta porque vengo a enseñaros mi colaboración con Modes4u. Conocí esta tienda kawaii hace algunos años, cuando otra bloguera contó idéntica experiencia, así que me hace especial ilusión formar parte de esta cadena. Recuerdo que en aquella ocasión me fui enseguida a visitar el enlace y descubrí no sólo una preciosa tienda de telas, sino un amplísimo lugar donde encontrar objetos de papelería, accesorios, manualidades y todo tipo de objetos muy, muy cuquis. Si me conocéis comprenderéis que me quedé especialmente enamorada de la sección dedicada a Caperucita Roja. ¡¡¡Y es que en esta tienda entran ganas de comprarlo todo!!!

Hace unos días recibí el material para preparar mi primera, y espero que no última ya que me ha encantado, colaboración con Modes4u. Dentro del plazo previsto y siempre perfectamente informada, me llegó esta preciosa tela. 


Fue mi elección después de ver pormenorizadamente el extenso catálogo de telas organizadas por temas o por marcas. A mí me resulta especialmente cómodo el sistema de clasificación por temas, así que en telas retro encontré este precioso estampado con chicas cosiendo, preparando patrones, comprando telas o bordando. 

Desde hacía tiempo tenía en mente coser una funda nueva para la tabla de la plancha de mi cuarto de costura, y esta tela era la idónea. Ya todo estaba decidido y opino que mi elección fue más que acertada. Y si no mirad qué bonita queda ahora mi tabla de la plancha. 


Este estampado tan simpático hace que sea una tela super apropiada para hacernos un bolso de labores, una bolsa para nuestras compras textiles o de mercería, una funda para una libreta de proyectos handmade o incluso para tapizar nuestra silla de trabajo. No lo puedo remediar, la imaginación se me dispara. 


He colocado varias capas de guata para que esté bien mullida la superficie de planchado y por el revés he cerrado con un bies al que he pasado un cordón con el que poder hacer una lazada. 


Una vez plegada tengo mi tabla de la plancha a la vista, para disfrutar del precioso estampado de la tela. 


Ahora da menos pereza sacar la plancha, jaja. 


Os dejo fotografías detalladas de las distintas escenas que se reproducen en la tela, para que os enamoréis igual que yo. 


Colaborar con Modes4u ha sido tremendamente satisfactorio: el trato exquisito, la información detallada de cada paso que dábamos en la exposisión de ideas, la búsqueda de materiales o el proceso de envío. 

Muchas gracias por vuestra compañía y hasta pronto. 

miércoles, 16 de mayo de 2018

Mi cuarto de costura.

Esta primavera mis gotas han cumplido 6 años, en ese tiempo mi rincón y luego cuarto de costura ha evolucionado bastante. En la entrada de hoy te cuento esta evolución.

Lo mejor de mi cuarto de costura es precisamente eso, que tengo un cuarto para mí y todos mis trastos. Y lo segundo, que tiene mucha luz: una ventana mira al noroeste y la otra al oeste.

Desde hace casi dos años te vengo contando a pinceladas que mi cuarto de costura lo trasladé de la habitación que antes usaba y que ahora es la de mi padre, a otra distinta de la planta alta. En este tiempo he estado arreglándolo muy a mi estilo: sin grandes gastos y poco a poco. Que no soy yo de hacer las cosas de una vez y a lo grande, sino paso a paso y con sencillez. Coordinando el conjunto pero sin darle una unidad que me termina empalagando.

He adaptado algunos muebles y las pinturas a la tiza han hecho milagros (aquí te lo conté). Aunque sin mucha maña he dado nueva vida a varias mesillas de noche y a algún que otro pequeño mueble que ya tenía de antes.


Como ves lo tengo repleto, reconozco que demasiado, pero es que ¡son tantas cosas las que vengo acumulando! Casi todas te las he ido enseñando a lo largo de estos años.


Y así por ejemplo ese silloncito junto a la ventana que tapicé con retales de vaqueros viejos y esa cortina te las enseñé aquí y aquí.

Si te fijas, en la pared está colgado el cuadro original de la cabecera de mi blog, junto a una mini tabla de la plancha, el cartel en punto de cruz que me hizo María José (Madejas de colores), un par de bastidores bordados, un mini quilt de patchwork y punto de cruz, dos dibujos de cuando yo pequeña y una casa de muñecas a punto de cruz.  
Mi silla me acompaña casi desde el primer día y esta es la segunda tapicería que luce (aquí puedes ver la primera que sustituyó a la original). La funda de la máquina de coser también es la segunda, la renové cuando cambié mi anterior máquina por mi actual nave espacial, te lo conté aquí.


Mi muebles de telas y mi método de guardarlas fue una de las mejores adquisiciones, te lo conté aquí.

Cuando los cambios son graduales, la vista se termina acostumbrando, pero repasando las fotos sí que se aprecia la gran diferencia entre las imágenes que acabáis de ver y las siguientes de años anteriores.

Para hacer mi primera falda con la máquina de mi madre de los años 60, invadí la mesa donde comemos todos los días.

Casi 10 años tiene esta fotografía. 
Poco después conseguí apañar un rinconcito en una habitación que servía para todo, con una camillita donde poner aquella máquina tan pesada.


El primer gran avance fue cuando cambié de máquina de coser y más o menos dediqué esa habitación para mi costura (pincha aquí para recordarlo).


Pero el gran salto lo di cuando esa misma habitación la reservé casi exclusivamente para la costura, y te lo conté aquí.


Tres años estuve en este cuarto de costura dispuesto tal como lo veis en la foto: creando, cosiendo y aprendiendo mucho.


Y en este momento de la historia es cuando, en la nueva reubicación familiar, mi cuarto de costura se traslada a la planta alta de mi casa y disfruto de dos ventanas, una que mira al noroeste y otra al oeste.


Y aquí sigo, creando, cosiendo y aprendiendo. Cada vez con más herramientas específicas, más útiles y más organizadas.

Con herramientas o sin ellas, siempre me las he apañado para coser con la mayor pulcritud posible. En un repaso rápido te enseño algunos trabajos de estos 6 años desde que comencé con este blog.

Estas zapatillas me parecieron tan bonitas que después del día de estreno decidí dejarlas en exposición en mi cuarto de costura. En la siguiente fotografía las puedes ver.

Sigamos con los trabajos de estos años. 
El colorido de este tapete siempre me ha fascinado.


Este otro tapete con cierre elástico fue un excelente modo de aprovechar esta mesa ya vieja.
La mini tabla de la plancha, para la mini plancha con su mini funda fue un gran trabajo.


Qué divertido fue vestir a este muñeco.

A veces soy demasiado atrevida y este poema bordado es una muestra de ello. 

Recuerdo que con este trabajo lloré, jajajaja, Ana nunca lo supo, jajaja.

Siempre me ha gustado la aplicación festoneada, se consigue mucha exactitud con los originales.

No es simplemente un bolsito, es una funda para cámara fotográfica.
Las fundas para que las bombonas de butano pasen desapercibidas.


Con pinturas a la tiza reciclé un especiero, una caja de fresas y varios botes de cristal.

Para este cubrepie apliqué la técnica del bloque de los diez minutos, aunque tardé algunos más.

Los cojines de mi salón los hice con los restos de la tela de la tapicería que le pedí al tapicero que me guardara.

Las camisetas son otro trabajo que me han dado muchas satisfacciones.

Este bolso fue un regalo para una maestra y fue muy gratificante hacerlo. 

Los bolsos con bloques de patchwork qué agradecidos son. 

Esta bolsa de fin de semana fue la primera de varias.

Aunque apenas sé hacer ganchillo, esta alfombra de trapillo fue un gran trabajo en todos los sentidos, ¡cómo pesaba!!!

El patchwork imposible, así llamo yo a la técnica de unir telas que no pertenecen a la misma colección pero que quedan divinamente dispuestas en armonía.

Esta tela fue todo un éxito, y la mochila que hice con ella también.

Los natalicios durante un tiempo fueron regalo estrella a recién nacidos. 

Trabajar para bebés siempre es muy gratificante, ya sea con telas clásicas en tonos suaves o alegres como esta.
La delicadeza de Beatrix Potter se adapta muy bien al punto de cruz.

Los portadocumentos para bebés son quizás el trabajo que más he repetido.

Durante un tiempo trabajé mucho las boquillas y preparé un tutorial explicando mi método, siendo la entrada más visitada desde entonces. Lo tienes aquí.

Siempre me ha gustado experimentar con materiales diferentes, como esta tela peludita.

Un par de veces he trabajado la técnica de rag quilt: para esta colcha y para el siguiente bolso.

Mi último bolso de costura que todavía no he estrenado.
Los delantales cuentacuentos fueron una apuesta innovadora que comencé con mi querida Caperucita.
Y con esta muestra tan variada de algunos de mis trabajos os dejo hasta el próximo miércoles, pero ya sabéis por redes sociales actualizo contenidos con más frecuencia. En Facebook e Instagram me puedes buscar como Unas gotas de Rocío.

Muchísimas gracias como siempre por vuestra compañía.





miércoles, 22 de noviembre de 2017

Transformando con pintura a la tiza.

En la organización de mi cuarto de costura han jugado un papel importante las pinturas a la tiza. Sin demasiada habilidad con la brocha, he transformado algunos muebles dándole ese toque shabby que tanto nos gusta a muchas. Tampoco me he complicado mucho, la verdad. Se pueden hacer maravillas siguiendo algunos tutoriales, pero no tenía ni tiempo ni ganas de aprender técnicas que luego no iba a saber aprovechar. 

Para estas cajoneras de Ikea hay mil ideas por internet, aunque yo simplemente he aplicado un par de capitas de diferentes colores en los frontales de los cajones y pegado unas mariposas. 


La misma mariposa he usado para decorar este pequeño mueble, cuya tapa pinté en azul, estructura en blanco y pomitos en diferentes colores. 


Otro día se me ocurrió darle una manita a una pequeña silla que debe tener cerca de 100 años. Yo la recuerdo en mi casa de siempre, pintada en color rojo. Mi padre a su vez la recuerda también de siempre, con lo cual, sumando siempres, es una silla ancianita. Recuerdo que el asiento se restauró alguna vez y desde hace un par de décadas lucía blanquita, fruto de otro día en que también se me ocurrió coger la brocha.


Un rosa muy suavito es el color que elegí. 
La transformación más llamativa es la de un par de mesillas de noche de carácter provenzal en las que he combinado blanco, rosa y azul. 

Son dos mesillas iguales, aunque solo haya fotografiado una, otro día os enseño el conjunto completo.

Y como aún me quedaba alguna cajita de fresas por ahí, eché un ratito más en combinarla con verde y rosa, y pegar un papelito mono en la base.



Muchísimas gracias por vuestra compañía. 

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