sábado, 24 de junio de 2017

Regalos de fin de curso.

El último delantal cuentacuentos que hice, dedicado a "La Bella y la bestia", fue un auténtico gozo para mis manos y mis sentidos. Si recordáis, disfruté muchísimo ingeniando cómo reducir lo esencial de la historia en un delantal como decorado de las marionetas de dedos que acostumbro por hacer. Era difícil superarlo, pero por la carga emocional que ahora os cuento, el delantal que hoy os enseño ha sido enormemente gratificante. 

Se trata de "La pequeña oruga glotona" de Eric Carle. Magnífico álbum ilustrado por sus bellísimas ilustraciones y su magistral manejo de conceptos y vocabulario. Es usado frecuentemente en escuelas infantiles pues permite trabajar con los pequeños de una manera amena. Yo misma lo he usado en multitud de ocasiones como instrumento de fomento de la lectura en bibliotecas, ferias del libro y colegios de mi provincia. Hacer el delantal ha sido reencontrarme con aquellos años de kilómetros, compañeras, cuentos, caras ilusionadas y manos manchadas de témperas. 


He usado fieltro blanco, al igual que las páginas blancas del libro. He reproducido lo esencial de la historia, con el sol y la hoja verde que quitó el dolor de barriga de la oruga. 


El bolsillo sirve para guardar los distintos materiales del cuento y reproduce las guardas del libro, que Carle hizo con trocitos de papel perforados. El autor usa a lo largo de toda la historia este recurso gráfico y didáctico que yo he intentado asemejar con los lunares de las telas. 


La historia narra la vida de una pequeña oruga que nace un domingo por la mañana y se dedica a buscar comida nada más nacer. 


Intentando ser fiel al cuento, he usado rotuladores textiles para conseguir algunos efectos que con las telas por sí solas era imposible. El collage usado tan frecuentemente por Carle en su obra, me ha permitido tratar las telas casi como si fueran papeles. 

Desde la manzana que se comió el lunes, las dos peras del martes o las cinco naranjas del viernes, todo lo he pasado del papel a la tela. Con velcro en la parte de atrás para adherirse al fieltro del delantal. 






Recursos ingeniosos y sencillos para enseñar los días de la semana (tanto los nombres como lo que implican de ocio y trabajo) o los números, sin didáctica aburrida. Y es así que el sábado es un día festivo para la oruga, que se zampa tanta comida, que terminó con dolor de barriga. 



Después de comerse la hoja, la oruga se sintió mucho mejor y dejó de ser pequeñita, para pasar a ser grande y gorda. 



Se construyó una casa alrededor y se quedó encerrada allí durante más de dos semanas. 


Así que hice un capullo donde nuestra amiga se escondiera. 


Hasta que empujó y empujó hacia fuera y...


Se convirtió en la mariposa más hermosa que he visto nunca. 

Nuestra oruga come tanto que el delantal  y el bolsillo casi se llenan por completo. 




Y como sabéis que me gustan los detalles. os enseño algunos de ellos. 

Una cuerdecita en el salchichón y la salchicha.



Una tela super apropiada para el cucurucho del helado. 


O  un bies de lunaritos que nuevamente recuerdan al recurso del cuento. 


Como mis delantales son reversibles, la parte de atrás la he hecho con loneta azul marino y otro bolsillo. La superficie lisa permite personalizarlo con los nombres de los niños, de la maestra o de la escuela, según prefiera el grupo de mamis que me pide que realice este regalo de fin de curso al profesorado de nuestros colegios. 



Hoy mismo se están entregando algunos de estos delantales. Junto con otros que ahora os enseño, forman una colección con la que estoy encantada. Espero poco a poco ir ampliando repertorio, siempre gracias a las geniales ideas de quienes me escriben a unasgotasderocio@gmail.com. 

Si recordáis, la historia de los tres cerditos ya la preparé el año pasado (pincha aquí). Este año he hecho algunas ligeras modificaciones y Anamy nos las enseña. 





Siempre se agradecen los regalos personalizados.
El bolsillo es muy útil para guardar objetos y tener las manos libres durante la narración. 



Y como no podía ser de otra manera, también me han reclamado Caperucita este año (la del año pasado la puedes ver aquí). La niña de caperuza roja me sigue regalando buenos momentos. 





Y con este simpático lobo disfrazado de abuelita, que de feroz tiene poco, me despido y os doy las gracias por vuestra compañía. 

miércoles, 14 de junio de 2017

La costura ganó la batalla.

Tarde del sábado pasado: ¿dormir siesta o hacerme un bolso? ¿dormir siesta o hacerme un bolso? Y ganó la batalla la costura. 

Así que descuarticé dos pantalones vaqueros que tenía reservados para ello en tiras de 10 cm, las uní como si de un log cabin improvisado se tratara, un cierre snap y poco más para mi nuevo bolso. 


Mi intención era que me combinara bien con todo y que me resultara cómodo. Por eso copié la forma, tamaño y largo de asas de uno que he usado mucho este invierno, pero que ya da calor de solo verlo.


Como veis los dos lados son prácticamente iguales. Para el interior me he dado más libertad, pues no me condiciona con respecto a la ropa que lleve puesta. Le he dado la vuelta al bolso para que se vea bien. 


Forro azul marino con lunares blancos y un bolsillo dividido en dos compartimentos con mi querida Caperucita.


Y por el otro lado un bolsillo más con la misma tela.


Hoy mismo lo he estrenado y efectivamente es lo que yo quería, pues la verdad es que a veces planificamos una cosa y luego no nos sale exactamente como queríamos. 

Ah, la tarde la estiré y finalmente el sábado tuve una pequeña siesta. ¿Qué más se puede pedir?

Muchas gracias por vuestra compañía. 

miércoles, 7 de junio de 2017

Desde Argentina.

A ver quién publica después del éxito de la última entrada, muchísimas gracias por vuestro entusiasmo por cierto. Para compensar, en magnitud que no en cariño, os enseño una de esas labores menudas pero con una carga emotiva importante.

Esta funda de gafas la he hecho con mucha ilusión. Cynthia forma parte de mi familia desde hace ya varios años y quería tener un detalle con ella, pero en realidad no conozco bien sus gustos y dudaba qué tela escoger. Así que pensé que puesto que es argentina y teniendo su país de origen tan lejos, le podía gustar una tela mapamundi. La compré sin saber muy bien qué hacerle, pero comprobé que Argentina se veía muy bien en la tela y eso era más que suficiente. 

Con la tela ya en casa descarté algunas ideas como funda de móvil, pues no sé qué móvil tendrá y me quedé con una funda de gafas que no llevara ningún frunce para que Argentina se viera bien, muy bien. 


Para el revés también he elegido el mismo estampado. 


Y para el forro he seguido la misma gama cromática. 


Espero que te haya hecho ilusión Cynthia, yo así la preparé para ti.

Gracias por vuestra compañía. 

miércoles, 31 de mayo de 2017

La Bella y la Bestia.

Me gusta la costura, me gusta tratar las telas como si fueran papeles y aprovechar sus ventajas textiles. Me gusta combinar colores y darles forma. Me gustan las puntadas menudas, lo meticuloso y el detalle más que las grandes dimensiones.

Me gusta coser para mí y me gusta coser para quien acude a mí ilusionada con una idea a la que yo le doy forma. Me gusta escuchar, crear un proyecto y enriquecerlo con las aportaciones de los demás.

Y así ha surgido el trabajo de hoy con el que participo en el reto mensual de Facilísimo, dedicado en el mes de mayo a la costura (sección Manualidades). 

Se trata de un delantal cuentacuentos (puedes ver otros que he hecho pinchando aquí). Son un regalo precioso y práctico para regalar en fin de curso al profesorado de colegios y escuelas infantiles. 

En esta ocasión me preguntaron si podía ser un delantal con "La Bella y la Bestia" como temática, y como no vi inconveniente dije: "pues claro que sí, encantada". Y desde la rosa encantada, hasta el castillo de la Bestia, he reproducido lo principal de la historia para que el maestro Manu  disfrute con la narración y sus niños.

Os lo enseño todo con detalle, paso a paso, que hay mucho que mostrar. 


En la parte delantera del delantal se encuentra el escenario de la historia con varios ambientes. La casa de Bella está en un bolsillo que servirá para guardar las marionetas de dedos u otro material que Manu considere oportuno para la narración. 



En el centro y arriba del bosque se sitúa el castillo, al abrirse nos encontramos con unas elegantes cortinas que ocultan la biblioteca y detrás de la puerta está "escondida" la clase "Cebras 2017".





Y como último escenario, la rosa encantada en su urna de cristal. Los pétalos se fijan al delantal de fieltro con un velcro y permiten jugar con cada pétalo que cae. 





Como habréis ido viendo. los personajes de la historia son pequeñas marionetas de dedo, que además llevan incorporado un trocito de velcro para que se peguen al delantal y así ampliar las posibilidades de juego. 

La Bestia con su traje de gala y Bella con su vestido de satén dorado, adorno de oro en el pelo y la falda, además de collar y pendientes.
El Príncipe, aunque sale poco en la historia, lo consideré imprescindible. Y Bella de aldeana, también.
Lumiere, Señora Potts, Din Don y Chip con su diente mellado.



Pero quizás lo que más ilusión me haya hecho coser de todo todavía no os lo enseñado, y pienso que es la guinda que hace que haya sido un trabajo muy especial. 

El delantal es reversible de tal modo que la parte de atrás es el traje de gala de la Bestia. Fue idea de las mamis y desde luego que fue un acierto. 

Una lástima que la foto no reproduzca con fidelidad los colores y acabados, la fidelidad que sí tiene el delantal con respecto al traje de gala de la Bestia.
No encontré lugar más apropiado para mi firma.

Comprendéis que esté ilusionada ¿verdad?


Cuando mi trabajo llegó a su destino, Madrid, el grupo de madres se encargó de envolverlo con originalidad y acierto. Y si no, mirad las fotos tan bonitas que me han mandado.



El delantal ya está en manos del maestro y sus niños y yo estoy feliz de que así sea. Ha sido una entrega emocionante, les comenté que me gustaría ver el momento a través de un agujerito y el agujero se ha hecho enorme porque me han mandado unas fotos preciosas con caras de curiosidad, cuellos estirándose para verlo todo y una delicadeza que sólo los auténticos maestros son capaces de transmitir. Las fotos las guardo en la intimidad y en mi carpeta de archivos, que no las quiero extraviar.

Gracias a las mamis, capitaneadas por Sofia, que han depositado su confianza en mí para hacer un regalo muy especial a un maestro muy especial.

Y no me puedo despedir sin recordaros que la belleza está en el interior. 


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