miércoles, 28 de noviembre de 2012

Saquito térmico.

Mi madre tiene una contractura muscular y el traumatólogo le recomendó que usara un saquito térmico. Así que mi madre se fue a una tienda especializada y se lo compró. Pero cuando llegó a casa y lo usó, le resultó incómodo. Y es que el saquito que ella ha comprado es un cojincito cuadrado que no se adapta a la zona cervical. Es perfecto para un dolor de barriga o de lumbago, pero para el cuello resulta molesto. Así que he cogido un trocito de tela de patchwork, que aparte de mona es 100% algodón (no tengamos disgustos con el microondas) y le he hecho este otro saquito que se adapta perfectamente al cuello. ¡Ahora sí tiene alivio de su contractura! Si quieres un saquito... o veinte, escríbeme a unasgotasderocio@gmail.com.

Ahora mi madre va por toda la casa con su saquito térmico en el cuello.

El saquito lo he rellenado con los huesos de cereza del cojincito que compró mi madre. ¡Fantástico!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por tu comentario.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...