lunes, 27 de junio de 2016

La tela ideal.

Tenía muchas ganas de trabajar esta tela pero por más que la ofrecía, nadie la quería. Hasta que un grupo de mamis pensó lo mismo que yo. Y es que es una tela perfecta para hacer una funda de libreta y regalar a una directora de guardería. 

Por delante el nombre personaliza el regalo. 


Por la parte de atrás un recuerdo de los alumnos. 


Por dentro, un bolsillo de fieltro sirve para guardar el bolígrafo. 


Tonos verdes para recordar la "clase verde" del curso 2015-16. Confío en que Carmen opine lo mismo que las madres y que yo misma: y es que esta tela es ideal!!!

¡¡¡Feliz semana y a disfrutar!!!

lunes, 20 de junio de 2016

Un nuevo delantal cuentacuentos.

Esta entrada me debería quedar de las bonitas, de la narradas con fluidez, de las emotivas y llenas de sentimiento. Porque así me llegó este encargo, porque así lo he realizado y porque así me cuentan que ha sido recibido. Pero basta que deba ser así para que a las palabras les cueste salir para ordenar esta historia con claridad. Vamos a intentarlo.

Como el delantal cuentacuentos de Caperucita fue un éxito, me pidieron otro para regalar a otra maestra en el final de curso. Pero en esta ocasión el cuento elegido fue "Los tres cerditos". Siendo el favorito de Miguel no había duda, así que su madre me envió las fotos del conjunto de sábanas y edredón que le han comprado para su habitación. Y a partir del primer delantal, hicimos algunos cambios que enseguida os explico. 


Hemos acortado el largo del delantal. Primero lo puse sólo un poco más corto pero no me gustaba, así que lo corté más aún. Pues lo prefiero o marcadamente largo o cortito, que el primero queda elegante y el segundo gracioso, pero ni una cosa ni otra no me convencía en absoluto. Un poco más corto incluso también me gustaba, pero quería dejar espacio para trabajar bien la narración. 


Para la casa del cerdito albañil me vino perfecta la tela de ladrillos, la madera la simulé uniendo varias telas japonesas marrones y la paja la resolví con una en un tono muy adecuado. Al lobo le puse el soplo, pues así venía en las fotos que me mandó la mami y me pareció muy necesario para contar bien la historia. 


Los personajes son marionetas de dedos con un velcro por detrás para poder adherirlos al delantal.


El delantal es reversible y hemos escogido una tela en un tono beige clarito con un bolsillo en tonos suaves y un borde que no destacase. En esta ocasión he trabajado los colores por afinidad en vez de por contraste, más acorde al estilo final que queríamos conseguir. 


El delantal va personalizado con el nombre de la maestra y una dedicatoria de su pequeño alumno.

Cada detalle de este delantal ha sido pensado con mimo y la tela del bolsillo no es ninguna casualidad, pues reproduce las bellas ilustraciones que Anita Jeram hizo para el precioso texto de Sam McBratney, autores del cuento "Adivina cuánto te quiero". Es el libro favorito de Miguel, y refleja a la perfección los sentimientos que su madre quería transmitir con este regalo. 


Como esta parte trasera no he conseguido fotografiarla bien, os dejo otra imagen más para que os hagáis una mejor idea de cómo es. 


Para entregar el regalo, la mami compró una preciosa caja y tuvo la gran idea de completar el regalo con un libro de los tres cerditos. Me parece una buenísima iniciativa que ayudará a relacionar lectura con libro, y no sólo con narración oral. Junto con una emotiva carta, ha sido un regalo para recordar.


Este ha sido el primer y último curso de Miguel en la guardería. Su paso ha sido feliz gracias a Cristina, un nuevo camino le espera en el colegio. Mientras, sus compañeros le recordarán jugando con el delantal y el cuento de los tres cerditos, A todos ellos está dedicado.


Todo ha sido pensado para Cristina, y cada detalle muestra el interés que me transmitieron para que fuera un regalo muy especial. Yo he puesto mi empeño en que así fuera. El mismo día de la entrega me mandaron fotos que lo reflejaban todo, las guardo en la intimidad, pero creedme si os digo que las caritas ilusionadas de los niños escuchando el cuento merecieron la pena, y con creces, las horas de trabajo.

Gracias por vuestra compañía y feliz semana. 

lunes, 13 de junio de 2016

Espera paciente.

En octubre nos tapizaron un sofá y dos sillones y le pedí al tapicero que me guardara todos los retales. 


En noviembre preparé las plantillas en la entretela. 


En diciembre mojé las telas y las recorté.


En enero comencé a unir piezas.


En febrero busqué tela para la trasera y elegí un estampado menudo en tonos tierra.


En marzo compré las cremalleras y continué dando forma a estos cuatro cojines, que pacientemente han esperado su momento. Este fin de semana al fin les he otorgado su espacio de tiempo y de lugar. Porque aunque no me lo pareciera, todo llega: momento de recortar, de coser, de buscar materiales, de esperar entre encargos, hasta de equivocarme, y al fin... de lucir y de usar. 


¡¡Feliz semana y a disfrutar!!

lunes, 6 de junio de 2016

De viernes a domingo.

Buenos días, ¿qué tal el fin de semana? El mío comenzó el viernes. Vino una amiga a casa y pasamos un día estupendo, fructífero en todos los sentidos. 

Ya te he hablado alguna vez de María Luisa Calvo, ella es la creadora de Marilu Cositas Monas y desde hacía 3 años teníamos pendiente esta visita. Mi cuarto de costura se llenó de trucos, risas y charlas. 



Me sorprendió con un regalo que ya está en uso y que le agradezco mucho. Siempre me han gustado mucho las fundas que hace para los volantes de los coches, así que me trajo una hecha especialmente para mí. 



Luego me enseñó su manera de hacer letras para aplicarlas a toallas y mantas. Por teléfono ya me lo había explicado alguna vez y aunque comprendía perfectamente el método, no conseguía que me saliera bien el pequeño zig zag. Con ella sentada en mi mesa y usando mi máquina he aprendido el par de truquis que me faltaban. ¡Gracias de nuevo!





Y el domingo tuve el privilegio de conocer a Paz Giral. Si bien por motivos personales no era el mejor de mis días aproveché lo máximo que pude el monográfico de acolchado con cuchara en la preciosa de tienda de Mónica (Entretelas Patchwork).


Fue interesante escuchar y ver trabajar a una experta. La técnica del acolchado con cuchara me pareció muy práctica y aunque mecanizar los movimientos para hacerlo con agilidad es difícil, pienso que adaptando la teoría a mi enfoque personal, es algo a lo que le puedo dar mucho uso. 


Y del domingo al lunes, así que ¡feliz semana!

viernes, 3 de junio de 2016

La segunda en la lista.

Si a mí misma es a quien más descuido y cada vez me coso menos, mi hermana es la segunda en la lista. La de veces que se me ocurren cosas que sé que le gustarían, pero el día no da más de sí. Al menos para su cumpleaños quise tenerle listo un detalle, algo coqueto que fuera útil. 

Me habían sobrado retalitos del mini quilt de sueños cumplidos y siendo unos colores tan suaves y agradables, pensé que sería buena idea hacerle con ellos una funda para las agujas de ganchillo. Pues a ella sí le gusta ganchilllear, no como a mí. Uniéndolos todos y añadiendo algunos de otra colección quedaba una funda un poco grande, pero era una pena cortar los cuadraditos y la dejé tal cual. 



El botón para el cierre lo escogí de nácar, que me pegaba con la delicadeza de los tonos. 

Y para el interior puse una tela con motivos de costura en tonos suaves y una solapa con una tela de un traje suyo de gitana (y es que estos guiños que sólo entienden las susodichas me encantan). 


A ver cuándo encuentro un ratito para mí, que de tantas cosas que me quiero hacer no me hago ninguna. 

¡¡¡Que disfrutéis el fin de semana!!!

lunes, 30 de mayo de 2016

Quien guarda... reinventa.

Preparando el regalo de cumpleaños de María José (Madejas de colores) recordé que yo tenía un bastidor, que como no uso, pues ni me acordaba de él. Así que pensé: Quien guarda... reinventa. 

No te enteras de nada, ¿verdad? Cómo te vas a enterar si he puesto por escrito mis pensamientos. Así que vamos a empezar por el principio, como toda buena historia. 

No sé bien quién descubrió a quién, la cuestión es que nos descubrimos y comenzamos a seguir nuestros blogs, a intercambiar opiniones, a resolvernos dudas, a descubrir casualidades y coincidencias, a hacernos amigas en definitiva. Una vez más y por mi cumpleaños recibí un precioso regalo suyo (te lo conté aquí). Y como casi un mes después es el suyo le pregunté qué quería. Una funda para su bastidor fue su elección. 


Sobre fondo azul (el color favorito de María José) decidí hacer un plato Dresden que tan bien combina con la forma redonda de la funda. Y para el centro, la muñequita Holly Hobbie que María José eligió como símbolo de su blog. La misma tela la reservé para la parte de atrás con un acolchado a rombos. 


El nombre de su blog bordado junto a mi gota y los colores del plato a semejanza del delantal de la niña son algunos detalles. Además del tirador de la cremallera, con la misma niña por un lado y un dibujito a punto de cruz por el otro en tonos similares. Siendo María José una maestra en este bordado, se me ocurrió tal guiño. 



La cremallera abre en su totalidad pues pienso que así es más cómodo su uso. 


Me consta que le ha gustado y que le va a dar mucho uso, de lo cual me alegro. 

Y haciendo esta funda, recordé como te decía al principio un bastidor que ni uso, de ahí el olvido. Lo busqué y lo encontré muerto de pena, así que le he hecho una casita, para que al menos esté más recogidito. 


La funda es el bolsillo de una funda de un cuaderno que hice el año pasado por estas fechas y que tuve que repetir porque no calculé bien las medidas (te lo conté aquí). Aunque no sabía para qué me serviría, la guardé. Y es así que a partir de la funda para el bastidor de María José se me ocurrió adaptar la funda de cuaderno inservible en una funda de bastidor útil. 


Con el cierre snap ha quedado genial.


Y ahora sí que entiendes cuando digo: Quien guarda... reinventa. 

Muchas gracias María José, la distancia no ha sido inconveniente para encontrarnos ni el tiempo para conservar nuestra amistad. 

Y a todas: un beso y gracias por vuestra compañía. 

jueves, 26 de mayo de 2016

De sangre y de amistad.

Hay sobrinos de sangre y sobrinos de amistad. Sobrinos que en su mirada reflejan tu mirada y en sus gestos están los suyos. A veces esa mirada y esos gestos han pasado por la genética y otras, por la casualidad. 

Estas camisetas son para Álvaro, sobrino de amistad y color de ojos por casualidad. 


La mamá de Álvaro compró camisetas, telas, fliselina doble cara, pensó ideas, recortó telas... y no buscó ningún tutorial. De ahí que después de su intento me pasara todos los materiales y me dijera: "qué atrevida soy, por favor, hazlo tú". Le apetecían temas marineros, que el nombre del niño apareciera si no en todas, sí en algunas camisetas, que alguna llevara un camaleón (porque le recuerda a la playa de Urbasur) y creo que poco más. 

La primera que hice fue la del pirata. En la habitación de Álvaro hay un cuadro de un pequeño pirata, así que sabía que no era un error. Además, ya tenía preparadas las plantillas para este pirata que hice para una mochila, así que eso que me ahorraba. 


Luego escogí un barquito del libro "Aplicaciones para Quilts. 100 irresistibles bloques" de Piece O'Cake Designs. 


Luego pensé: ¿y qué hay en el mar? Pues peces, así que preparé un fondo con pececillos y burbujas bajo un nombre que flota en el agua. 


Para el final dejé el camaleón, con las telas más grises, para que hubiera algo de variedad en tonos. Y como la lengua no era tan grande como yo pensaba, para equilibrar la composición le bordé unos bichitos que finalmente resultaron ser la mar de simpáticos. 


Ea, las camisetas ya están en el armario de Álvaro, dispuestas a lucirse este verano. 


Y os dejo ya, que pensando estoy en el regalo de cumpleaños de otra sobrina de amistad, que el cariño no entiende de medidas ni tamaños, ni genéticas ni casualidades.

Feliz fin de semana!!!

lunes, 23 de mayo de 2016

Mi querida Caperucita.

¡Buenos días y buena semana! Arrancamos el lunes con un trabajo muy bonito que he disfrutado en todo su proceso. La comunicación fluida con Margarita desde que me propuso la idea hasta su entrega ha sido pieza clave para elaborar este proyecto con libertad. Entre ello, el eje central del trabajo y el destino del mismo, he gozado con cada puntada.

Margarita se puso en contacto conmigo como representante de las clases de sus dos hijos. Su idea era hacer dos delantales cuentacuentos exactamente iguales entre sí y parecidos a algunos que había visto por internet para regalar a sendas maestras. El cuento elegido: Caperucita Roja. 

Algunas que me conocéis hace tiempo habréis exclamado igual que yo: ohhhhh. Quienes sabéis menos de mí entenderéis mi sorpresa y entusiasmo repasando mis entradas dedicadas a la niña de caperuza roja. Si a ello añadimos mi admiración por la literatura infantil y el fomento de la lectura, comprenderéis que el encargo no era un encargo más. 

Sin más preámbulos os muestro la primera fotografía y poco a poco os explico los detalles. Las modificaciones a partir de la idea original no han sido pocas, y cada paso lo he meditado en base a mi propia experiencia a la hora de contar cuentos al público infantil. Por supuesto lo que es cómodo y útil para una, puede ser lo contrario para otra, pero he intentado empatizar lo máximo posible con quienes día a día realizan la hermosa y difícil labor de educar en las primeras etapas escolares. 

La modelo es la novia de un sobrino, que ayer llegó a casa en el momento adecuado, con la sonrisa adecuada y la predisposición adecuada. ¡¡¡Gracias Anamy!!!


El delantal en su lado derecho es de fieltro azul por la parte de arriba y verde en la de abajo. Todo el contorno va ribeteado con un bies rojo. Mi objetivo era usar colores llamativos y planos que despertaran la atención del público infantil. La maestra con sus alumnos, con las distintas piezas que he preparado, irá decorando el paisaje del delantal a medida que avanza en la historia. 

El largo del delantal permite jugar con amplitud, poniendo y quitando piezas según convenga.

Todas las piezas al llevar un trocito de velcro en su revés se adhieren al fieltro y la fácil movilidad permitirá trabajar el cuento de múltiples formas (inventando historias absurdas, modificando finales, etc). 


Como digo, todas las piezas son de quita y pon, de este modo el delantal no tiene elementos decorativos fijos que condicionen y puede servir para trabajar otros conceptos con piezas igualmente desmontables (tales como el cuerpo humano, las formas geométricas, o por supuesto otro cuento diferente).

Los personajes del cuento, además de poder adherirse al delantal, son marionetas de dedo que invitarán al juego y a más de una risa. 




Como sabéis que me gustan los detalles, se me ocurrió hacerle al lobo un disfraz de abuelita que quedó simpatiquísimo. 

Todas los personajes están elaborados con telas de algodón a excepción del lobo, que lo hice de fieltro para que se le pudiera poner el disfraz.
De todo el atrezzo lo que más me gusta es el interior de la casa de la abuelita, con su colcha de patchwork y el retrato de su nieta. 



El interior de la casa también es de fieltro por el mismo motivo que el lobo.
Otro detalle que considero importante es el bolsillo que lleva incorporado el delantal, útil para guardar además de todas las piezas que he preparado, algún instrumento musical que haga de acompañamiento o el libro del cuento en sí, que sirva para cerrar la actividad y contribuya de este modo a asociar lectura con libro y no sólo lectura con narración oral o teatro. 

El forro del bolsillo al no ser de algodón permite guardar las piezas sin que el velcro se pegue continuamente al fieltro. 
El delantal tanto a la cintura como al cuello va atado con el bies rojo, para que se adapte a todos los cuerpos y no quede demasiado corto o largo de cintura y de pecho. 


Y un último detalle es el revés del delantal. Con loneta azul y un gran bolsillo central, permite su uso para cualquier otra actividad. Sin restar protagonismo al lado principal, ha quedado también muy bonito.


Es en el revés donde he puesto mi firma, junto al bolsillo.


Para una de las maestras me pidieron que bordara el nombre de la clase, es un bonito recuerdo de la promoción. Elegí también el revés, pienso que así queda presente pero sin destacar. 



Desde aquí doy las gracias a todas las familias que a través de Margarita me han contagiado su entusiasmo y confianza. Dejo de recuerdo algunas de las fotos que hemos compartido estos días. 

Mil gracias por vuestra compañía y ¡¡feliz semana!!

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