martes, 25 de septiembre de 2012

Corre, corre, Mary, corre.

Con el cambio de estación siempre repaso este cuento que hoy os enseño, es uno de mis libros ilustrados favoritos. ¡Os invito a conocerlo conmigo; y si ya lo conoces, a redescubrirlo una vez más!

El texto de "Corre, corre, Mary, corre" es de N.M. Bodecker y las ilustraciones de su amigo Erik Blegvad, ambos nacidos en Dinamarca.

El libro arranca con un amanecer de días como los de ahora, atrás queda el verano y se aproxima el frío. La ilustración presenta  a los tres personajes de la historia con sus personalidades: el marido vago y exigente, la mujer ya ha apagado el despertador que por supuesto está en su mesilla y el gato muy cerca de ella.

La cama ya está hecha con sábanas limpias, ¡cómo le gusta a un gato un lugar mullido, calentito y limpio!

Mary empieza la jornada con buen ánimo.

Ni siquiera se frena ante las tareas más duras.

La vida del campo es dura... para Mary.

Parece que Mary incluso sonríe,... un poquito.

Esta señora sabe hacer de todo...

... y todo muy rico, y si no que se lo digan al gato.

¿Pero es que nadie ayuda a Mary?

Mary empieza a notar el cansancio.

¡Qué tarea más agotadora!

¡Esperemos que el gatito sepa bajar del árbol!

¡Esperemos que el gatito aprenda a bajar del sofá!

Pues con tanto ajetreo y sofoco dudo que ella precisamente necesite el fuego para calentarse.

¡Me encantan los cartoncitos con hilos del costurero de Mary!

El gatito siempre presente, aunque sólo sea su sombra.

¡¡A dos manos, para no perder el tiempo!!

Mary se está empezando a enfadar, ¡mucho ha aguantado!

¡Oh, oh, el gato se huele algo y desaparece de la escena!

Ha sido un día muy largo, un otoño muy duro... para algunas.

Me encantan los libros que transmiten el contenido no solo por el texto, sino por la imagen... me encantan.

¡Que tengas un feliz otoño y que corras lo justo y necesario!



lunes, 24 de septiembre de 2012

Una historia detrás de cada fotografía.

Una amiga me pidió que le hiciera un par de bolsitas para guardar las compresas. Así que se las hice con las telas que ella eligió y el sábado pasado se las mandé. Cuando me di cuenta ya era tarde para solucionarlo, y es que se me había olvidado hacerles las consecuentes fotografías. Así que le pedí que ella misma hiciera alguna para tener el recuerdo. Hoy me ha mandado las fotografías que ella y otra amiga común han estado haciendo a las bolsitas en la oficina donde ambas trabajan. ¡Les han quedado estupendas! Me explica mi amiga que han intentado hacer las fotos de la manera más artística posible que permite un departamento lleno de papeles. Y como no podía ser menos, han conseguido unas fotos muy, pero que muy simpáticas. 

Aún no había hecho ninguna bolsita con esta tela tan flamenca, tanto como el archivador.

Una maceta perfecta para una oficina, contraste perfecto de color para la bolsita.

Aunque con esta tela ya he hecho unas cuantas bolsitas, siempre intento darle un toque difetente a cada una de ellas. En esta ocasión he usado un forro diferente y un botón forrado para el cierre, con el mismo color del lápiz,... ¡pero qué amigas tan detallistas!

Y he dejado para el final mi fotografía favorita, ¡me encantan las cebras que asoman detrás de la bolsita!

viernes, 21 de septiembre de 2012

Mi rincón de costura

A menudo me preguntan que dónde coso, que cuál es el lugar de mi casa que dedico para preparar los patrones, medir, hilvanar, cortar y dar mil puntadas. Y aunque bien es cierto que lo hago por todas partes: en el sofá, en la mesa del comedor, en el jardín..., tengo un rinconcito de mi casa reservado para mí. Últimamente lo he estado arreglando: desechando lo que ya no sirve, cambiando de lugar lo que ya no cabe y dándole una manita de pintura (bueno, de cal, que mi casa está encalada). Y una vez que ha quedado limpito y arreglado os lo enseño. Y ahora soy yo la que pregunta: ¿y tú, donde coses?

Mi tallercito, con mi máquina de coser y mi ventana.

El mueble con las telas, con puerta de cristal para ver rápidamente qué tela me hace falta.

El cajón con los hilos, cremalleras, cuentas...

Cajas de todos los colores y tamaños para guardar retales, cuerdas, cintas...

Estanterías con libros, revistas, apuntes y carpetas de patrones.

Cestos con los trabajos pendientes de planchar o de terminar.

La caja de los botones y los abalorios.

El cajón con los lazos, los vivos, los encajes, las zandungas...

La caja de los hilos de bordar.
...Y muchas más cosas que hacen falta para hacer cada trabajo. El mimo y la paciencia necesarias los guardo en otro lugar.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Mantel a juego con la cesta.

Seguro que recordáis la cesta que forré, ¿que no la recuerdas? Pues pincha aquí para ponerte al día.

Bueno, ahora que hemos refrescado la memoria, retomo la historia de la cesta. El trabajo que hice gustó tanto, que mi amiga me dijo: ¡pues ahora quiero el mantel a juego, para ir al campo a comer!

Le di vueltas a la idea y busqué materiales hasta que al fin me decidí por hacer el mantel que hoy os enseño, a mí me encanta cómo me ha quedado. Mira las fotos y te explico paso a paso el trabajo. 


La cesta, el mantel y un trocito de campo... ¡solo falta la comida y la compañía!

Por el derecho, el mantel está hecho con la tela de florecitas que ya usé en la cesta y para el revés he elegido cuadraditos en color burdeos. Y para completar el trabajo he hecho una aplicación de patchwork con telas en tonos a juego.

Aquí se ve muy bien la estrella punta de sierra.

En una de las esquinas he "firmado" con la gota de rocío y un trocito del mismo encaje del forro de la cesta. 

Como veis, el conjunto combina muy bien. 

Cesta, mantel y bolsa: el equipo completo para un picnic.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Aumenta la colección.

Dos bolsitas más para guardar las compresas. Imprescindibles en el bolso o en la mochila, para ir al colegio, al instituto o al trabajo. 




miércoles, 12 de septiembre de 2012

Bolso a medida.

Mi madre no encontraba el bolso que quería, así que confió en que yo se lo podría hacer. 

En cuanto a color: neutro para que vaya bien con todo y sufrido para que no haya que estar lavándolo continuamente. 

Su tamaño, pequeño pero con volumen. Su asa, larga para llevarlo cruzado. Y dos bolsillos, uno pequeño interior y otro grande exterior con cremallera. 

En definitiva, un bolso práctico, muy cómodo y de estilo sencillo. Y quizás precisamente por su sencillez y sus requisitos tan concretos, era difícil de encontrar. Así que se acordó de mí y... ¡magia!, el bolso ya ha cobrado forma.

Tela de cuadros negros y blancos, lo más acorde para que vaya bien con todo y que no se ensucie.

El forro es de la misma tela exterior, así como el bolsillo interior.

No por ser sobrio y sufrido este bolso deja de ser coqueto, este abalorio lo demuestra.

La gota de rocío cobra especial protagonismo en este bolso, justo bajo la cremallera del bolsillo exterior.

Este bolso es como mi gato Tizón, no solo coinciden en color, sino que ambos son fuertes y suaves.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Solucionado en una tarde.

En el apartamento de la playa mi sobrina duerme en la litera de arriba. Así que, a modo de mesilla de noche, cuelga de uno de los barrotes una bolsa de plástico para guardar el libro que se esté leyendo y los cascos con los que escucha música. En el silencio de la noche, el crujido de la bolsa cuando guarda el libro y los cascos, se multiplica por mil y despierta a su hermano. 

A mi hermana se le ocurrió una solución, y en una tarde que estuvo conmigo la puso ella misma en marcha. 

Nos acercamos a ver a Susana y en su mercería compramos trapillo azul y blanco. Con un ovillo fue suficiente y con una tarde también. Con este material se trabaja tan rápidamente el ganchillo, que en unas horas estuvo lista la cesta que a partir de ahora sustituirá a la ruidosa bolsa de plástico. 



Esta es la "cesta" que mi hermana ha hecho para la litera de mis sobrinos.

Con un asa solamente, para poderla colgar a modo de mesilla de noche y con el tamaño justo para guardar libro y cascos.

¡Estoy deseando poner en práctica yo también la técnica del ganchillo con el trapillo! ¡¡A Patuka le parece buena idea!!

jueves, 6 de septiembre de 2012

Telas plastificadas.

¡Por fin, por fin me han llegado las telas que estaba esperando! Tres piezas combinables entre sí de algodón plastificado, perfectas para hacer........ ¡sorpresa! En cuanto lo tenga preparado os lo enseño. Mientras tanto a coser esto y mucho más. El gran problema es que los días sólo tienen 24 horas. Así que dejo el ordenador para coger la aguja. Saludos.

Si quieres ver qué hice finalmente con las telas, pincha aquí.



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